lunes, 28 de octubre de 2013

¿Es necesario renunciar a la fragilidad de la existencia?

La primera frase de la primera estrofa de una canción que me gusta mucho dice: "Si fuera necesario renunciar a la fragilidad de mi existencia". Pensando en esta frase, me encontré que existen múltiples variables e indicadores que surgen frente a este pensamiento. Así mismo, me surgen algunas inquietudes al respecto, tales como: ¿Es necesario vivir renunciando a lo que "nos gusta"? ¿Es necesario volver a empezar? ¿Es necesario nacer de nuevo?

Cada quien tendrá su respuesta a estas interrogantes, por supuesto. Pero es indispensable meditar en algunas de esas variables, yo me centraré, quizás en la más recurrente: Lo que nos da sentido para existir. Hoy en día, se considera que cuando nos negamos a nuestro propio ser, estamos atentando contra nosotros mismo, y se nos augura un futuro de frustraciones y sinsabores, por lo que es necesario saciar esas necesidades a como de lugar.....o sino sufrirás! Es como que quisiéramos cumplir a cabalidad esa frase bíblica apoteósica para justificar nuestros caprichos: "Comamos y bebamos que mañana moriremos"......o sino sufrirás! Nuestra existencia muchas veces depende de esa necesidad propia de complacernos a nosotros mismos, es decir; buscamos encontrar sentido a la vida o en algunos caso buscamos quien nos de sentido para vivir. Para algunos puede ser un ser querido mientras que para otros puede ser algún bien o posesión. El fin es el mismo, queremos encontrar sentido a la existencia. 

Inevitablemente en esta búsqueda por encontrar una existencia que satisfaga nuestros deseos mas internos y profundos, es cuando nuestro propio EGO toma inmediatamente el control de nuestra vida, nuestro YO reclama por ser saciado y nosotros lo consentimos, pues si no lo hacemos, sufrimos. Y es a veces ese sufrimiento es el que queremos evitarlo, es decir para que sufrir si se puede gozar, no? Pero ese gozo existencial luego de haber complacido nuestro EGO, se vuelve tibio al encontrarse con que el tiempo lo borra de la mente individual y colectiva, por tanto ese gozo se vuelve efímero, pasajero, claudicable y mutable. No pasa de ser un buen recuerdo, nada más que eso. Pues, se supondría que después de saciarnos a nosotros mismos, de hacer lo que "nos gusta", deberíamos estar completos y repletos. Es decir, habitaríamos en una sociedad completamente plena y satisfecha, amando al prójimo como a nosotros mismos.....no? Qué belleza de país seríamos habitando ciudadanos llenos, repletos y desbordando complacencia a los demás.....estaríamos dentro del raking de los mejores países para vivir....no?

Pero la realidad dice cosas distintas a este "sueño eterno" de la mayoría de los mortales como por ejemplo: 
Diario el Telégrafo declara en un reportaje del año pasado (Nov/2012) que los divorcios y separacionecrecieron un 95,37% entre el 2002 y el 2011. Sumado  a ello, tenemos que el 60,6% de las mujeres en Ecuador ha vivido algún tipo de violencia. "La violencia contra la mujer no tiene mayores diferencias entre zonas urbanas y rurales: en la zona urbana el porcentaje es de 61,4% y en la rural 58,7%", según la Primera Encuesta de Violencia de  Género realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Esto es apenas una muestra, por supuesto existen otras cifras mucho más escandalosas sobre otros tópicos como el índice de alcoholismo y drogadicción, corrupción, desempleo, pobreza, desnutrición, analfabetismo, etc. Muestra del atentado tan contradictorio a lo que se divisaría como lo máximo de las complacencias humanas: El matrimonio y la familia.

Por tanto considero necesario recalcar una verdad social que por muchos es preferible evitarla: vivimos en una sociedad violenta y sin compromiso. Seguramente estas son manifestaciones de una sociedad frustrada que es incapaz de encontrarle sentido a la existencia. 
Que no? solo basta observar como nos ponemos frente al jugador de la selección que no hizo aquel gol que se divisaba cantado....insultos e improperios del más alto y grueso calibre. Nos gusta insultar, nos gusta mandar a la m y v a todo y a todos, nos gusta juzgar (pero somos los primeros que decimos que no hay que juzgar) todo aquello con lo que no estamos de acuerdo, nos gusta buscar culpables para caerles con todo el peso de la crítica y el señalamiento, nos gusta mofarnos y creer que es marica todo aquel que es débil. Nos gusta joder a todo aquel que muestra un compromiso real con su mujer e hijos, a este individuo lo llamamos mandarina. No nos gusta el compromiso, no nos gusta dar el 100% contra nada pues hay que estar seguro de la tajada. No nos gusta dar la milla extra mucho menos poner la otra mejilla, eso decimos, es muestra de fragilidad y debilidad.....prefiriendo el ojo por ojo y diente por diente, es mas complaciente, no? 

Creo que si existe un culpable de los grandes males de nuestra sociedad, y es precisamente ese culpable que omnipotentemente se jacta de gobernarnos y esconderse tras una sonrisa sarcástica que por dentro dice "Yo estoy bien", ese culpable debe morir, ese culpable debe ser crucificado, ese culpable debe ser desecho de nuestra sociedad, ese culpable debe ser enterrado. Ese culpable seguramente no ha encontrado un sentido real a su existencia mas allá de las emociones y gozo efímero y temporal. Ese culpable seguramente no quiere tomar la decisión de comenzar de nuevo, pues ello le sugiere un compromiso real y verdadero, y a eso le tiene miedo. 

Ya reconocimos ese culpable? Duele reconocerlo? Si duele, y duele mucho......no hay nada más duro pero a la vez liberador que decirse la verdad. Somos frágiles, esa es la verdad existencial más grande con la que nos podamos encontrar, justo allí es donde se caen las máscaras y queda al descubierto la pobreza humana y su debilidad.....la fragilidad de la existencia.
¿Es necesario volver a empezar?......ojalá que si, ojalá fuera necesario desde el origen crecer sin conflictos, ojalá fuera necesario volver a empezar y comenzar a renunciar más a lo que "nos gusta" y comprometernos más con lo necesario para vivir en paz y armonia. ¿Cómo hacerlo? muchos ofrecerán soluciones, yo pongo a colación la siguiente: 

"Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?" Juan 3:3-4



Para escuchar canción "Si fuera necesario" Jaguares haz click aquí: http://www.youtube.com/watch?v=6ii1O7baWYo

Donnis 








viernes, 25 de octubre de 2013

Mi Salvación y la pregunta del millón.

Mi salvación tiene varios componentes, algunos de ellos son eternos, otros temporales. Mi salvación cuenta con una sobredosis de amor, algo que quizás no estuve acostumbrado. La vida para mi era simplemente algo que había que vivir, nada más; con objetivos, metas, sueños, esperanzas e ilusiones, nada más.

Y es que se me enseñó que debía adquirir conocimientos para vivir, que debía elegir mi destino en función de lo que debía hacer de "grande", de mayor, de edad pues. Se me programó que debía funcionar, que debía producir, el sistema me arrinconó a que debía hacer las cosas para luego obtener. Desde allí, mi vida comenzó a competir entre si misma, entre lo que debía hacer y lo que quería ser. No siempre, estas dos estaban de acuerdo. Pero crecí convencido que haciendo y teniendo eran sinónimos......que gran mentira!

Hasta que llegó mi salvación, que me hizo comprender que lo importante no era hacer ni tener, que lo importante era SER.....y aquí es que surge el interrogante existencial más grande de todos, de hecho, si no es contestado correctamente, se puede vivir creyendo que todo se basa en hacer y tener. La pregunta capciosa y caprichosa es: ¿Quién Soy?.......sumado a ello surge ¿Quién dice la gente que soy? ¿Qué digo yo mismo de quien soy? y así sucesivamente.

Mi salvación me hizo entender que no importa cuanto haga y tenga, eso es temporal; que los tesoros en el cielo son los que verdaderamente importan. Lo demás es pasajero y efímero. Mi salvación me hizo abrir mis ojos a una realidad terrible, que a los míos no les importa realmente cuanto tenga y cuanto haga, a ellos les importa quien soy, esa es su seguridad.

SOY esposo primeramente, luego SOY padre, y es ese orden el efectivo, no al contrario como muchos piensan, no. Cuando veo la mirada cómplice e indiscreta de mis dos hijos cuando beso a su madre frente a ellos, reafirmo lo antes dicho. A ellos, les convence que ame a esa mujer en su presencia y que los ame a ellos mas que al trabajo.No al revés, jamás. A ellos les convence mis acciones, no mis palabras, mis palabras son temporales y efímeras. A ellos les convence que yo tenga claro quien soy.

Entonces, mi salvación es real, no mítica. Mi salvación sobre todo me confirma la mayor de la verdades, por lo menos para mi: SOY un hijo de Dios.......que privilegio! Por tanto, no importa cuanto haga o cuanto tenga, lo que importa es quien soy. Eso me hace feliz. Y la felicidad es lo que importa, no? Lo demás es temporal y efímero. Mi salvación lo componen Dios en primer lugar, luego mi familia, mis amigos, mi música.

Donnis

Enlace compartido: http://www.youtube.com/watch?v=rBnuK0LpLhI

miércoles, 23 de octubre de 2013

El mundo que conozco

El mundo que conozco es real, latente, enérgico y sobre todo cálido; a su vez constrasta con el egoismo imperante y el individualismo. Cada quien busca por lo suyo, cada quien quiere proteger su metro cuadrado, cada quien busca satisfacer sus necesidades, lo demás........lo demás no importa.

El mundo que conozco es tan complejo, tan lleno de vaivenes, tan lleno de nostalgias como de esperanzas; tan bizarro pero a su vez tan claro. A veces pienso que no es el mundo que ha cambiado, somos los seres humanos los que lo  hemos cambiado, el mundo es igual; mejor o peor según por donde lo miremos.

El mundo que conozco es frío, tan frío que el alma pareciera que ya no existiera, no hay votos de confianza, no hay amor puro y sincero, es más escaso el comprimiso hoy en dia, nadie quiere asumirlo; pues es mejor apuntar con el dedo y criticar, juzgar según la causa y agredir con el señalamiento, que comprometerse con el cambio.

El mundo que conozco, es torpe, no sabe decidir, quiere mejorar pero a costa de claudicar principios de vida, tan elementales para la supervivencia, pero tan pasados de moda, que es preferible obviarlos, pues no se aplican o mejor dicho no queremos aplicarlos ya, pues es mejor la comodidad de haberlos enterrado.

El mundo que conozco es un lugar ideal para vivir, pero a la vez tan lapidario que dan ganas de salir corriendo hacia mejor vida, esa vida que se promete después de la muerte. Precisamente, es la muerte a la que tememos más, queremos hacerlo todo en vida, no importa que, lo importante es vivir pero a costa de matar el tiempo, los años, el cuerpo, el calido hogar, la familia, el matrimonio, la verdad, Dios.

El mundo que conozco tiene una canción orquestada sinfónicamente propia, por lo menos para mi; y es precisamente esta canción....una obra maestra, disfruten (en el video encontrarán la letra traducida):

Donnis

THE WORLD I KNOW (COLLECTIVE SOUL)

Has our conscience shown?
Has the sweet breeze blown?
Has all the kindness gone?
Hope still lingers on.
I drink myself of newfound pity
Sitting alone in new york city
And I dont know why.
Are we listening to hyms of offering?
Have we eyes to see that love is gathering?
All the words that Ive been reading
Have now started the act of bleeding into one.
So I walk up on high
And I step to the edge
To see my world below.
And I laugh at myself
As the years roll down.
cause its the world I know.
Its the world I know


Para ver y escuchar la canción haz click aqui: https://www.youtube.com/watch?v=maSdnj7Wot0

martes, 22 de octubre de 2013

Resistencia al cambio.....un mal que aqueja!


En esta etapa de mi vida encuentro una verdad dolorosa....Me cuesta cambiar! Quizás en años mozos era mucho mas sencillo, creo por la capacidad de asimilar las cosas y el deseo de adquirir nuevos conocimientos, por supuesto entendía que todo era un proceso de aprendizaje. Se suma a ello, la humildad propia de la juventud. Pero a veces, los totazos (golpes) de la vida provocan heridas en las entrepieles del alma, y esas heridas no se sanan fácilmente y provocan callosidades díficiles de sanar. En pocas palabras el corazón se endurece ante las promesas y el deseo de que "todo va a cambiar", y en muchas ocaciones se va perdiendo las esperanzas y me encuentro en la cruda realidad, la realidad de la resignación o de que nada cambia, que todo sigue igual......no lo niego, es tormentoso!

Pero, es justamente esa resistencia al cambio lo que provoca un fuero por dentro que me lleva a gritar y sacar los demonios que hay dentro del corazón, en mi caso, la música es el aliciente para ello, aunque no es el todo.........pero que pasa cuando no se grita, no se exterioriza, no se desfoga; que sucede con ese cumulo de emociones latentes en el interior? Muchas veces he optado por hacerme el desentendido o como decimos a la criolla "no le paro bola", o asumo un actitud de TODOPODEROSO es decir dizque "no me afecta" o "yo soy mas fuerte que eso" o en últimas "vamos a chupar mejor" naaaahhhh, patrañas!!!La realidad, soy cobarde ante mi propia sombra, ante mis propios conflictos.......NO QUIERO ENFRENTARME A ELLOS, por que se que va a doler, por supuesto duele decirse la verdad....el cambio solo puede venir con la verdad, el resto es mentira, falacias, es ilusión, es solaparse uno mismo, es engañarse, y cómo nos gusta engañarnos!! 

¿Es difícil cambiar? Muy difícil.......¿Es posible cambiar? Es posible. Creo, que lo único que hace falta es una correcta actitud. Leyendo la Biblia, me encuentro con un pasaje esperanzador: "¡Crea en mí, Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí! (Salmo 51:10)". El autor de esta oración, justamente la dijo luego que alguien le hiciera darse cuenta que se estaba engañando a si mismo, por eso fue rápidamente ante su Dios y profesó la misma.

Tener un corazón limpio, entonces, es la meta y el objetivo a corto plazo....limpio? de qué? De impurezas, de odios, de amarguras, de resentimientos, de todo aquello que provoca resistencia al cambio, el cómo hacerlo, en mi experiencia personal sólo puede ser a través de la búsqueda genuina de Dios. Pero, así como Jesús preguntó a un paralítico que hacía muchos años estaba postrado y esperaba que alguien lo "ayude" le dijo: ¿Quieres ser sano?, de igual manera aqui surge la pregunta clave: ¿Estoy dispuesto a cambiar?.......créanme que veo a mis hijos (Danna y José Adrian)  y me digo a mi mismo: "VALE LA PENA CAMBIAR".......es de valientes cambiar, es de valientes combatir: http://www.youtube.com/watch?v=5qHbhz3O3Jc

Donnis